Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Hay que dar para recibir.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
A dos puyas no hay toro bravo.
Dar con la puerta en la cara.
Llegar y besar el santo.
Tras el buen comer, ajo.
Quien calladamente arde, más se quema.
Este, como los gatos siempre cae parado.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
La democracia también genera hombres deshonestos
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Más dura será la caída.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Feo, pero con suerte.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
La honestidad es un vestido de oro
Amor no sufre ausencia.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Haz favores y harás traidores.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Cada altar tiene su cruz.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Dicen que la educación se mama.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Cacarear y no poner, bueno no es.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
El amor y los celos son compañeros.
El pájaro no se caga en el nido.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Come para vivir y bebe para comer.
A Roma por todo.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.