El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Según el sapo es la pedrada.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Por el pico, muere el grande y el chico.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
En casa del herrero, asador de madero.
Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Esto es pan comido.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Pronto y bien no hay quien.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Ahullama no pare calabaza.
El que tonto nace, tonto muere.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Agua caliente, salud para el vientre.
Desvestir un santo para vestir otro.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
El que no se fía, no es de fiar.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
A medida del santo son las cortinas.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
No te salgas por la tangente.
Sayo grande, tapa mucho.
El que mucho duerme poco aprende.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Lo que no se conoce no se apetece.