Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Guardas bien y no sabes para quien.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
No estés jugando en el bar si has de plantar el melonar.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Boca ancha, corazón estrecho.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
El loco, por la pena es cuerdo.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Me mandaron a la guerra sin fusil.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Piedra que rueda no hace montón.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
La comida entra por los ojos.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
El primer deber del amor es escuchar.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
A brutos da el juego.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
No puedes tapar el cielo con la mano.