Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Con las buenas palabras nadie come.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Lo que bien empieza, bien acaba.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
El arroz es el nervio de la guerra.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Tirar la casa por la ventana.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
La glotonería acaba con muchos.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Eso es harina de otro costal.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Donde hay carne, hay hermosura.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
El que guarda, halla.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Jugar y pasear solo por recrear.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.