Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Hay que dar tiempo al tiempo.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Preguntando se llega a Roma.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Donde no hay cabeza, no hace falta sombrero.
Oye primero y habla postrero.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
No hay tal mancebo como el puerro, que le salen las barbas al año primero.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
No se cazan liebres tocando almireces.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Madre no hay más que una.
Manos duchas comen truchas.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
A escote, no hay nada caro.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Hombre amañado, para todo es apañado.
El amor es el premio del amor
A burlas, burlas agudas.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Fía mucho, más no a muchos.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Los justos pagan por pecadores.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Para su casa no hay burro flojo.
Este batea y corre para tercera.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
El que tiene sed, busca agua.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo