A perro viejo no hay tus tus.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Del precipitar nace el arrepentir.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Cada cual ha de llevar su carga.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
El buen libro de las penas es alivio.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Boñigas hacen espigas.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Músico pagado no toca bien.
Vive cantando, muere llorando.
No hagas trampa en que caigas.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Los extremos se tocan.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Todo es según el cristal con que se mira.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
El que bien te quiere te hará llorar.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Están más concentraos que un jugo de china.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.