El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Berzas en enero, saben como carnero.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
En la necesidad se conoce la amistad.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Redondear la arepa.
El que la hace, la paga.
Solo como Adán en el día de la madre
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
El dolor del viudo es corto pero agudo
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
No hay primera sin segunda
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
A chico pié, gran zapato.
Tiene la cola entre las patas
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
A falta de pan, buenas son tortas.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Pedir peras al olmo.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Abril frío, poco pan y poco vino.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
A confesión de parte relevo de prueba.
A la hora mala no ladran los perros
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Llegaste como agua en Mayo.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Dios castiga sin palo ni piedra