Saber es poder.
A cama chica, echarse en medio.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
El corazón conoce la amargura del alma.
Llamame tonto y dame pan.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
De mala vid, mal sarmiento.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Donde pone el ojo, pone la bala.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Jurar como carretero.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Al potro y al niño, con cariño.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
El dolor es antiguo
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Por la boca muere el pez.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Dios tarda, pero no olvida.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
No pidas un cañon para matar un gorrión.