El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Con pan, hasta las sopas.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Para presumir hay que sufrir.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Carne en calceta, para quien la meta.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Salir junto con pegado.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Al sudado, el agua fría a un lado.
La razón y el agua hasta donde dan.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Más pija que el Don Bosco.
El sastre de fama, conoce la trama.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
A comida de olido, pago de sonido.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Lengua malvada corta más que espada.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.