En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Bailando con la más fea
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Estas son de mi rodada.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Quien quita lo que da, al infierno va.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Ese huevito quiere sal
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Hijo casado, vecino airado.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Agua en Marzo, hierbazo.
Una manzana roja invita piedras.
Viejos los cerros y reverdecen
Cuatro ojos ven más que dos.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
El comedido sale jodido.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
No es buen mosto el cocido en Agosto.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
En todas partes se cuecen habas.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Música y flores, galas de amores.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
A los tontos no les dura el dinero.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Año de hierba, año de mierda.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
La puerca tira del tapón
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
En Agosto y enero para tomar el sol, no te pongas el sombrero.