Alábate, burro, que nadie te alaba.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Más vale mendrugo que tarugo.
El que no llora no mama.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Pasión tapa los ojos a la razón.
La ausencia causa olvido.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
En el amor solo el principio es divertido
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Camino malo se anda ligero.
El corazón no sabe mentir
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
El hombre propone y Dios dispone.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Mira la peseta y tira el duro.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Por unos pierden otros.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
La verguenza es último que se piedre.