El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
De cuero ajeno, correas largas.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Sale más caro el candil que la vela.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Cada cual mire por su cuchar.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Suerte, y al toro.
Una copa a las once, son once a la una.
Hacer de un camino, dos mandados.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
La fantasía es la droga de la mente
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
De luengas vías, luengas mentiras.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Una deuda, veinte engendra.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Malos humores salen con buenos sudores.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
No coma cuento coma carne.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Quien te adula, te traiciona.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Del que jura, teme la impostura.