Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Bien urde quien bien trama.
Al freír será el reír.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
En casa del albañil, goteras mil.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Al mal paso, darle prisa.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Para el solano, agua en mano.
A gran prisa, gran vagar.
A chico pajarillo, chico nidillo.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Agárreme, que llevo prisa.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Un juego de cartas se juega con dinero
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Son cucarachas del mismo concolo.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Callemos, que el sordo escucha.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Una alegría esparce cien pesares.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Un lago se forma gota a gota.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.