No te asombres por poca cosa.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Le debe a cada santo una vela.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Que sabe el chancho de pasteles.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Hay más días que sandías.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Tierra de roza y coño de moza.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Quien da para recibir no da nada
Humedades de Abril, malas son de salir.
La fantasía es el reposo del alma
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Nada es barato sin una razón.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Julio, siega y pon tres cubos.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
En puerta y en puente nadie se siente.
Buena mula, mala bestia.
Hacer de su capa un sayo.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Manda, manda, Pedro y anda.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Al mal dar, tabaquear.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.