Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Cien refranes, cien verdades.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Amor forastero, amor pasajero.
Las aguas mansas son las peores
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Esta lloviendo sobremojado
A falta de pan, buenas son tortas.
Febrero loco y Marzo otro poco.
En cada refrán tienes una verdad.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
La puerca tira del tapón
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Por el árbol se conoce el fruto.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
A su tiempo maduran las brevas.
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Fraile convidado echa el paso largo.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Agarrando aunque sea fallo.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Dios castiga sin palo ni piedra
Refran viejo, nunca miente.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Si vives alegre, rico eres.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Cuentas claras conservan amistades.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El que la sigue la consigue.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
A pan duro, diente agudo.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Ser el último orejón del tarro.
De tal árbol tal astilla.