Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Como pecas, pagas.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Donde se está bien nunca se muere
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Más groso que el Guelpa.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
No canta mal las rancheras.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
A rey muerto, principe coronado.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Viejo es Pedro para cabrero.
El Rey es poco para su porquero.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
A buen salvo está el que repica.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Quien mucho da mucho recibe.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.