El que tiene tierra, tiene guerra.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
No hay mejor condimento que el hambre.
Pan y vino andan camino.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Pan no mío, me quita el hastío.
Este navega con banderita de pendejo.
Febrero el corto, el pan de todos.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Siempre la cuba huele a la uva.
Quien mal casa, tarde enviuda.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Al rico, los amigos le son enemigos.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Lobos de la misma camada.
El hambre es una fea bestia
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
El que espera desespera.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Cuidado, que el diablo es puerco.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Quien lengua ha, a Roma va.
La barca pasa, pero el río queda.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Pajes; mozos y era Perico solo.