Por San Lucas, a Alcalá putas.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Después de la tempestad, viene la calma.
Hay quien las mata callando.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Más corre un galgo que un podenco.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Cochino matado, invierno solucionado.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
El corazón es un guía que los pies siguen
Gente de navaja, poco trabaja.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
La verdad siempre sale a flote.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
La vida es la novia de la muerte.
A gran pecado, gran misericordia.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Las cosas lo que parecen.
Atente al santo y no le reces.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Al desganado, darle ajos.
Escarba la graja, mal para su casa.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Ojo por ojo y diente por diente.
Cada santo tiene su candela.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Bebo lo tinto y meo lo claro.