Después de beber cada cual dice su parecer.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Darle a uno mala espina.
Cada casa es un caso.
Arena y cal encubren mucho mal.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
De esta capa nadie se escapa.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
El que antes muere, antes lo entierran.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
La muerte todas las medidas vierte.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Se llena antes el ojo que el papo.
Vayan las verdes por las maduras.
Cuidado con la adulación
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Las damas al desdén , parecen bien.
El loco, por la pena es cuerdo.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.