Amor grande vence mil dificultades.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Amor breve, suspiros largos
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Cuando seas padre comeras huevos.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Ama al grado que quieras ser amado.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
La niebla deja el tiempo que encuentra
La risa va por barrios.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Colgar los guayos.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Los tontos consiguen las mejores cartas
Dulce y vino, borracho fino.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
No arrojes margaritas a los puercos.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Abre la boca que te va la sopa.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
En casa pobre, pocos cuentos.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Sal no se cuenta con que es salado.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Hasta la muerte, todo es vida.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.