La razón es de quien la tiene.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
Juego de manos es de villanos.
Lo bailado nadie me lo quita.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Al mal circo le crecen los enanos.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
El buen vino, de sí propio es padrino.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Más viejo es el viento y aún sopla.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
A golpe dado no hay quite.
Boca sucia no habla limpio.
En Abril y Mayo, haz harina para todo el año.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Amigos somos, pero los peces aparte.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.