Libros cerrados, no hacen letrados.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
No me quieras dar gato por liebre.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Madre dispuesta, hija vaga.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Ver para creer.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Si las paredes hablaran.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Agua mansa, traidora y falsa.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Hebra larga, costurera corta.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
A buena confesión, mala penitencia.
Tan rápido como un chisme.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Tal para cual.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Con dinero baila el perro.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.