Palabras claras, no necesitan explicaciones.
A la gorra, ni quien le corra.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Cada día trae su propio afán.
Plata en mano, culo en tierra.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Casa chica infierno grande.
La Luna de Enero y el amor primero.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
En buena casa, mal inquilino.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
O faja o caja.
Sobre mojado, llueve.
Lo que siembres, recogerás.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Mi secreto, en mi pecho.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
No hay que arrear ganado flaco.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
La mala cama hace la noche larga.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
El hombre afortunado tiene pan y amigos
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
A la zorra, candilazo.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Tiempo que se va, no vuelve más.
En llegando San Antón, ninguna niebla llega a las dos.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Los duelos con pan son menos.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.