Fuerza sin maña no vale una castaña.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Hacerle a uno la pascua.
Ni vive, ni deja vivir.
La noche para pensar, el día para obrar.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El Rey reina, más no gobierna.
Una copa a las once, son once a la una.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Al mal segador la paja estorba.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Quien hace preguntas no es tonto.
La cabra coja, junto a la casa trota.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
La que no baile, de la boda se marche.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Un año bueno da para siete malos.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
El cerdo siempre busca el fango.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Reloj y campana, muerto mañana.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Olvidar una deuda no la paga.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
El ducado nunca huele a robado.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
En Octubre, la oveja cubre.