El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Niño que llora, de mear se ahorra.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Mala noche y parir hija.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Harto da quien da lo que tiene.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
A chico santo, gran vigilia.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Por las vísperas se conocen los santos.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
El tiempo vuela, que se las pela.
Sirva de algo mientras se muere.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
La leña torcida da fuego recto.
Una maravilla, con otra se olvida.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Las malas nuevas, pronto llegan.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma