Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Más largo que un día sin pan.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Jamás digas: nunca jamás.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Mientras dura, vida y dulzura.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Cortesías engendran cortesías.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Cuando masques, no chasques.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
La mentira nunca muere de vieja.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
La col hervida dos veces mata.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Se goza más amando que siendo amado
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Con tontos, ni a coger hongos.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Hasta la salud necesita descanso.
La razón y el agua hasta donde dan.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.