Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Es cualquier baba de perico.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
De casa del abad, comer y llevar.
Obra acabada, maestro al pozo.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Cada fracaso nos hace más listos.
Si vas a morir, muere llenito.
A capa vieja no dan oreja.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Paso a paso, se va lejos.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.