A la luz de la vela no hay mujer fea.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Iglesia, o mar, o casa real.
Callar como puta tuerta.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Las botas del diablo no hacen ruido.
No hay año sin desengaño.
No fío, porque pierdo lo mío.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Viajar con un amigo hace amar la vida
El vino casi es pan.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
El que come tierra, carga su terrón.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Jurar como carretero.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Hasta ajustar, regatear.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
El hombre nació para morir, es mortal.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Al son que te tañan, a ése baila.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Hoy por ti, mañana por mí
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.