Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Bien ama quien nunca olvida.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
El que nace chicharra, muere cantando.
A la hora mala no ladran los perros
Para ser bella hay que ver estrellas
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Matar un tigre.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
El pez muere por su propia boca.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Más verga que el Trica programando.
La Cruz, la viña reluz.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
El amor mueve montaña.
Al perro muerto, échale del huerto.
Amigos pobres, amigos olvidados
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Indio comido, puesto al camino.
pajero como tenedor de oveja.
Ser un mordedor de pilares
La juventud del viejo está en el bolsillo.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
De tal palo tal astilla.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Soltero maduro, maricón seguro.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Cántaro roto para tiesto vale.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.