No hay altanería que no amanece caída.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Una abeja vale más que mil moscas
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Corre más una loca en chanclas.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Hablar a tontas y a locas.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Una espina en el ojo.
Cambio de costumes, par es de muerte.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Los dioses ayudan al que trabaja
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Estar como las putas en cuaresma.
Amor y vino, sin desatino.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Donde hay pelo hay alegría.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Más vale maña que fuerza.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.