De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
El que está enfermo no reusa la medicina.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Casa hecha y mujer por hacer.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
La crianza aleja la labranza.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Vive cantando, muere llorando.
De todos modos, Juan te llamas.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
A golpe dado no hay quite.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
A mucho hablar, mucho errar.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Contra el flato, bicarbonato.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
Aunque el asno vaya a la Meca no por eso es peregrino.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
En claustros de locos, están los más pocos.
Malo vendrá que bueno me hará.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Te casaste, te frego.
Si te fuiste, haz cuenta de que moriste.