Para pan y pescado, chocho parado.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Quien huelga no medra.
Saber cuántas son cinco.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Bueno es el gato, si no te araña.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
El perro con rabia, de su amo traba.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
El oro luce, y la virtud reluce.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Todo laberinto tiene una salida.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Molino que no muele, algo le duele.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Nadie envejece a la mesa.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
De hoy a mañana se cae una casa.
A escote, no hay pegote.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
A la larga, el galgo a la liebre mata.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.