La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Es ley la que quiere el rey.
El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Tinto con jamón es buena inyección.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
El que se convida, fácil es de hartar.
No le busques ruido al chicharrón.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
Desde chica, la ortiga pica.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
La mala fe, no pare hembra.
El amor es el premio del amor
Acúsole porque pisó el sol.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Mejor solo que mal acompañao.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Necesitado te veas.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
La que da beso da d'eso.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Más vale una imagen que cien palabras.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
La mejor bellota es para el peor marrano.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
Juicios tengas, y los ganes.
El que jura miente.
Casa convidada, pobre y denostada.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.