No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Donde hay amor, hay dolor.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Un viejo amigo es una eterna novedad
El arenque cuelga de sus propias agallas
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
Vivir es morir lentamente.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
El que no mira, suspira.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Dios los cría y el diablo los junta.
El tono afectuoso cautiva el oido.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Quien tenga tiempo que no espere
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Nunca llueve a gusto de todos.
El amor mueve montaña.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
Los tontos consiguen las mejores cartas
El nosotros anula el yo.
Más enredado que un kilo de estopa.
Ni en pelea de perros te he visto
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.