Lluvia y sol, bautizo de zorro.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
No tienes dedos para el piano
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
Junio brillante, año abundante.
Siembra perejil en Mayo y lo tendrás todo el año.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Poco a poco se anda lejos.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Ponerse la tapa en la cabeza
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Amor con casada, vida arriesgada.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Araña de día, carta o alegría.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Mayo frío, año de mucho frío.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
En el pedir no hay engaño.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Amor y dolor son del mismo color.
Refran viejo, nunca miente.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
A confesión de parte relevo de prueba.
Quiéreme poco pero continúa
Todo tiene un fin.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Sol de invierno caliento poco.