La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Hacer buenas (o malas) migas.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
A gran pecado, gran misericordia.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
A la mujer no la cates, no es melón.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
El vino comerlo, y no beberlo.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Al buen sordo, pedo gordo.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
La leche cocida, tres veces subida.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
La cabeza blanca y el seso por venir.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Pan casero, de ese quiero.
Aceite de oliva, todo mal quita [usado en emplasto].
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Remendar y dar a putas.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
El que no arriesga, no pasa el río.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
El oficio hace maestro.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.