Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Cada cual a lo suyo.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Lleno de pasión, vacío de razón.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
¿Usted qué come que adivina?
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Cada hombre deja sus huellas.
Más perdido que un moco en una oreja.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
La oprtunidad la pintan calva.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Quien mucho duerme, poco vive.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.