La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Del trabajo nace el descansar.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Casa ordenada, casa salvada.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
La mujer es gente en la letrina.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Nadie muere motón.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Cada sendero tiene su atolladero.
El que no se consuela es por que no quiere.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
A Seguro se lo llevaron preso
El vino no tiene vergüenza.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Fruta que pronto madura, poco dura.
El movimiento se demuestra andando.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
En Mayo crece el tallo.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
De esa manera, mi abuela.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
No haciendo viento, no hay mal tiempo.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Lo que no mata engorda.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Amor comprado, dale por vendido.
Por unos pierden otros.
Irse de picos pardos.
El que bien ama, tarde olvida.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Manos blancas no ofenden.