El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Castillo apercibido no es sorprendido.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
De lo perdido, lo que aparezca.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Del trabajo nace el descansar.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Más vale morir de risa que de ictericia.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Café cocido, café perdido.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
La mujer es gente en la letrina.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".