Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
La ventura es paño que poco dura.
Hay amores que matan.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Ajo hervido, ajo perdido.
Para San Antón, gallinita pon.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Por una oreja entra y por otra sale.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Cada cual mire por su cuchar.
Aunque los bosques de bambú son densos, los flujos de agua son libres en ellos.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Volverse humo.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
El abismo lleva al abismo
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
No necesito niguas para ser tishudo.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.