La fuerza no es un remedio
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
La glotonería acaba con muchos.
En todas partes tiene la semana su martes.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
El ladrón no roba jamás una campana.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Ni miento ni me arrepiento.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Pan ajeno nunca es tierno.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Quien da el consejo, da el tostón.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
El tonel vacío mete más ruido.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
No todos los que van a la iglesia son santos
En Constantina cuando no llueve, llovizna.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Mujer muerte, siete a la puerta.
La llaga sana, la mala fama mata.
Casa de Dios, casa de tos.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.