Bien está el pájaro en su nido.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
Hay ropa tendida.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Acá como allá, y allá como acá.
Intimidades, solo en las mocedades.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
La vida es un montón de pequeñas cosas
La alegría es el remedio universal de todo mal
A mala leña un buen brazado.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Con aceite de bellota, sale pelo hasta en las botas.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Casa de muchos, casa de sucios.
A donde fueres haz lo que vieres.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
La buena uva hace buena pasa.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Arroz pasado, arroz tirado.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
A la fortuna, por los cuernos.