El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Los de Morón como son, son.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Un deber fácil no es un deber
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
No todo el que trae levita es persona principal
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Habló de putas "La Tacones".
Amigo lejos, amigo muerto.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
A braga rota, compañón sano.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Cual andamos, tal medramos.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Necio es quien con necios anda.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
A gran chatera, gran pechera.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
El que nace capacho, muere serón.