Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Reniego de señora que todo lo llora.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Reza, pero no dejes de remar.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Cual el año, tal el jarro.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Como hormigas en la sartén al fuego.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Zun de noche, se sube a un coche
La lluvia viene después de los bosques.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Sin pito y sin flauta.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Con las buenas palabras nadie come.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
El gallo donde canta come.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Hablar a tontas y a locas.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.