El amor, de necios hace discretos.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
La fe no tiene miedo.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
O faja o caja.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Ojo al parche.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Es más larga que la cuaresma.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Moza franca, bien juega el anca.
La esencia fina viene en frasquito chico.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
No hay que pedirle peras al olmo.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
En invierno y verano la capa en la mano.
Una vez al año, y ésa con daño.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Primer día de Agosto, primer día de invierno.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
El dar y el tener, seso ha de menester.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Ocurre en las mejores familias.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Quien te ha visto y quien te ve.
Sin viento no hay oleaje.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe