Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Quien vende barato vende doblado.
Breve habla el que es prudente.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Después de la risa viene el llanto.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Piensa la araña que todos son de su maña.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
La vida da muchas vueltas.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Dios castiga, pero no ha palo.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Libro prestado, libro perdido.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Arandino, borracho fino.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Aceite y vino, bálsamo divino.
De necios es huir de consejos.