Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Valor y querer, facilitan el vencer.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
A pájaro muerto, jaula abierta.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Madre y teja, no pierde por vieja.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
El roble como nace y el pino como cae.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Más ordinario que una vaca con pedal.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Después de un gustazo, un trancazo.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Bolsa llena, quita las penas.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Tres españoles, cuatro opiniones.