El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Esto es de rompe y rasga.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Amor comprado, dale por vendido.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Necio que calla por sabio que pasa.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Abril, deja las viñas dormir.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Idos y muertos es lo mesmo.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Hay desgracias con suerte.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
A la zorra, candilazo.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
El que come y canta loco se levanta.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Del necio, a veces, buen consejo.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Mano de santo cura como por encanto.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
A buen bosque vas por leña.