Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
A falta de olla, pan y cebolla.
Cara de beato y uñas de gato.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Llegar y besar el santo.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Febrero, rato malo y rato bueno.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
De oveja negra, borrego blanco.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Fruto vedado el más deseado.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
La sugestión obra.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
A quien has de acallar, has de halagar.
Cada raposa mira por su cola.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
El sueño es alimento de los pobres.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.