En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Esto es el pan nuestro de cada día.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Blanco y en botella, leche.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
A quien mal canta, bien le suena.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
A las obras me remito.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
De ensalada, dos bocados y dejada.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
La esperanza alegra el alma.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
En camino largo, corto el paso.
Jamás digas: nunca jamás.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Tan rápido como un chisme.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
El que mal anda, mal acaba.
Mal apaña quien no engaña.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Mal se cuece olla que no se remece.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Contra gustos no hay nada escrito.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
A un traidor, dos alevosos.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Reza, pero no dejes de remar.