Dos cabezas piensan más que una.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Oír como quien oye llover.
El hambre aguza el ingenio.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Un buen día nunca se olvida.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Carga que place, bien se trae.
Se llena antes el ojo que el papo.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Mi secreto, en mi pecho.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Boca ancha, corazón estrecho.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Es más popular que la adelita.
El muerto se asusta del degollado.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Se quedó a vestir santos.
Donde hay obras, hay sobras.
El malo siempre piensa engaño.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Cual es el rey, tal es la grey.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
El empezar es el comienzo del acabar.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Quien hace preguntas no es tonto.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
Moza reidora, o puta o habladora.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Irse con la soga entre los cachos.
Antes que el deber está el beber.